En este bonito paraje, nos encontramos dos rutas de senderismo a través de las cuales vamos a conocer dos cultivos de la zona. Una el cultivo del vino, y la otra es la recolección y secado de las castañas.
Partiendo de la misma zona, en el puente de A Boga, sobre el río Edo, nos adentramos en la falda de la montaña de Caldelas. Lugar donde se dan una exquisitas castañas y donde hace años los aldeanos las guardaban en sus "sequeiros" para secarlas al fuego.
Una vez llegados a Celeirón podremos contemplar las bodegas al estilo rústico, donde las gentes elaboran aún vinos exquisitos. Algunas de ellas ya han sido abandonadas por sus propietarios.